El día que te conocí fue el más maravilloso de mi vida, aún tengo grabada en mi mente esa hermosa sonrisa en tu rostro. A tu lado pasé cosas maravillosas que jamás he vuelto a vivir, mi vida era perfecta hasta el día en que recibí esa terrible noticia.
Cómo es posible que tú, siendo un chavo tan lindo y querido por todo el mundo, decidieras quitarte la vida. Acabaste con mi vida en ese momento, quería matarme e irme contigo y por alguna extraña razón, no pude hacerlo. Te extraño tanto, han pasado casi cinco años desde que te marchaste y no puedo asimilarlo.
Si hubiera forma de concederme un deseo, lo único que desearía es volver a verte una vez más. Por qué lo hiciste Luis, por qué no me platicaste tus inquietudes, yo quizás podía haberte ayudado.
Te necesito Luis, me haces tanta falta, donde quiera que te encuentres quiero que sepas que eres, fuiste y serás siempre el gran amor de mi vida. Te amo con todo mi corazón y ojalá algún día volvamos a encontrarnos para poder besarte, abrazarte y darte todo mi amor.
Descansa en paz Luis Alfonso Cruz Esparza.
